Crecen flores en un tierno corazón
 Se
llevan a Charlie al hospital para delincuentes, pero el cirujano del hospital
lo prohibe y dice que si no lo operan debidamente se le quedará
una cicatriz en la cara. Así que se queda allí con Candy,
él la acusa de traidora porque cree que ella fue quien llamó
a la policía, pero ella le suplica que no piense así. Finalmente,
Candy cae en la cuenta de que fue Elisa, más tarde se la encuentra
y le da la factura del hospital por los cuidados de Charlie, ya que pensaron
que era Terry, los Andrew se hicieron cargo de la factura, pero ahora
que sabían que no era se la da a Candy, y amenaza con mandársela
al hogar de Pony si no la paga ella.
 Empieza
a pensar en qué puede trabajar para poder pagarlo, ve a una mujer
trabajando con flores, e intenta hacerlo ella también, pero no
le sale como debería . Charlie le pregunta por qué lo hace,
pero ella no se lo quiere decir. Neil viene y la vuelve a amenazar y le
pide el dinero para después de dos días. Por fin, Charlie
descubre por qué Candy está trabajando fuera de horario.
Se despierta por la noche y trata de ir a buscar a Elisa con un cuchillo,
Candy intenta detenerlo Charlie no va y le cuenta a Candy que su madre
también tejía flores. Terry le escribe una carta, contándole
dónde trabaja y que Charlie es un gran amigo suyo y le manda un
cheque con dinero para que pague la factura del hospital. Pero cuando
Candy va a darle la sorpresa no está, lo han trasladado finalmente
de hospital Saint Anne, para delicuentes. El doctor Robson dice que ya
no hay peligro de cicatriz en la cara. Él le cuenta que lo conoció
de pequeño y era muy travieso, también le dice que él
le arregró el rostro y Candy el corazón.
|