Una chica en el cuarto especial
 Mientras
descansa en el jardín, Candy lee una carta que Stear y Archie le
han enviado, le felicitan porque su cumpleaños está cerca.
De repente ve algo en el cielo que cae muy deprisa: es un globo. Cuando
finalmente se estrella en el árbol donde estaba Candy, descubre
que dentro de él están Stear y Archie, han vuelto de Inglaterra,
porque pronto va a estallar la guerra. Todos han vuelto a excepción
de Patty, que continúa en el colegio. Pero pronto tiene que dejar
Candy a sus amigos porque surge una emergencia en el hospital.
Candy
está muy animada desde que volvió del hogar de Pony, y se
empeña en todo lo que hace, eso lo notan el doctor Frank y Mary
Jane, quien le encarga de ocuparse de la niña de la habitación
especial. Ha entrado con un terrible dolor de estómago, y cuando
Candy habla con la madre se da cuenta de que no es todo lo buena que debería
ser, porque quiere que su hija siga dando clases de piano mientras está
enferma en el hospital. Al irse la madre, la hija, llamada Cathleen, se
despierta y le pide a Candy dar un paseo por el jardín.Candy lo
consulta con Mary Jane y el doctor, quienes dan su permiso al ver que
la niña no presenta síntomas de ninguna enfermedad.
Mientras
pasean Candy sube a un árbol para entragarle un avión de
papel a un niño del hospital, Cathleen quiere subir también
y Candy la ayuda, una vez encima de la rama del árbol la madre
de Cathleen la ve y va a quejarse a la directora. Ella asume toda la responsabilidad,
pero la madre, que sigue en sus trece, dice que si la niña está
sana para trepar árboles, también lo está para tocar
el piano y manda traer un piano. La niña de pronto le da un ataque
de dolor, y el médico tiene que sedarla.
Al
día siguiente las cuerdas del piano aparecen cortadas y la madre
de Cathleen le echa la culpa a Candy, porque ella se opuso a traer el
piano. Mary Jane no tiene más remedio que relevarla del puesto,
aunque sabe que Candy no ha sido. Ese día se queda la madre para
averiguar quien ha podido ser y descubre que era la hija, la madre le
pide perdón a su hija y le dice que no tendrá que tocar
más a menos que ella quiera. Cuando dejan el hospital, las dos
le escriben a Candy comentándole las mejoras que está teniendo
y que ha comenzado a tocar el piano por su propia iniciativa y le dan
las gracias a Candy por su ayuda.
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