El largo camino al puerto
Candy empieza a buscar un trabajo para poder pagarse el billete hasta
América, no la aceptan en ningún lado, hasta que llega a
un hostal donde quiere trabajar a cambio de comida, la dueña ve
que Candy trabaja muy bien y le recompensa por ello. Candy está
sorprendida porque gracias al tiempo que estuvo de sirvienta de los Leegan
le sirvió para trabajar en ese hostal. El hombre que lleva a Candy se baja varias veces para hablar con gente, al final le dice a Candy que entre con él en una cantina, y él se va a hablar con la dueña, Candy va a lavarse las manos, pero en el servicio escucha la conversación que tienen: quieren vender a Candy. Candy sale corriendo en el carruaje del hombre y él la persigue a caballo. Ella lo logra despistar y se sube en una carreta que pasaba y se esconde entre la paja. |