El verdadero rostro de la guerra
 Candy
está muy contenta de regresar al hogar de Pony, por el camino llama
a la señorita Pony, y ésta que la oye sale corriendo en
su dirección. La hermana María se pregunta porque ha saltado
de esa manera y entonces escucha la voz de Candy, al oirla salta la cabra
que estaba ordeñando y se va corriendo. Las tres se saludan muy
emotivamente después de tanto tiempo, y también van a darle
la bienvenida a Candy los patos y las cabras y ríen de felicidad
todas.
También se encuentran al señor Cartright que tiene problemas
con su hijo, Jimmy, dice que se quiere unir a la guerra porque vio a unos
soldados que hacían maniobras por ahí cerca,
y desde entonces sólo pensaba en ser soldado, y a lo único
que jugaba con los demás niños era a la guerra. El señor
Cartright dice que no se opone a que sea soldado si no que si Jimmy se
va, quién se iba a hacer cargo del rancho. Candy se ofrece a hablar
con él, la señorita Pony asiente porque cree que ella tiene
mucha influencia sobre Jimmy.
Mientras,
Jimmy en el rancho está jugando la guerra con los niños
del hogar de Pony. Y les enseña un rifle que tiene, cuando les
va a enseñar cómo dispara, suena el estruendo del disparo
y a Jimmy lo tira para atrás, las vacas se asustan y provoca una
estampida. Las vacas se dirigen hacia el hogar de Pony, Candy y los demás
escuchan el ruido y salen a ver qué pasa. El señor Cartright
queda atrapado bajo un carro y cuando
pasa la estampida todos creen que no ha sobrevivido, incluso Jimmy que
lo había presenciado todo, y cree que a matado a su padre. Pero
Candy va a ver y no está muerto sigue con vida pero se ha desmayado,
cuando despierta sólo tiene lastimada una mano y Candy se la venda.
Todos
se preguntan dónde está Jimmy, la señorita Pony dice
que puede tener miedo a dar la cara después de lo que ha pasado,
Candy dice que no puede ser tan cobarde si quiere ser soldado, pero todo
esto lo está escuchando Jimmy, quien decide "recuperar su
honor" yendo a recoger las vacas perdidas, Candy lo persigue a caballo,
pero él ya ha cogido una res aunque está siendo arrastrado
por ella, porque no es lo sufiecientemente fuerte. Candy lo ayuda e intenta
disuadirlo de que no se vaya a la guerra, le cuenta todo el horror que
es aquello, pero él sigue sin comprender. Entonces Candy decide
enseñarle algo para que entre en razón definitivamente.
Le lleva a un barranco por donde han caido gran parte de las vacas, cuando
Jimmy lo ve aparta la vista porque no puede mirarlo, pero Candy dice que
así es la guerra, que todos los días mueren muchas personas,
así finalmente Jimmy comprende por qué no querían
que él se alistara. Pide perdón a su padre y Candy ya se
tiene que marchar, deja unos bonitos momentos tras ella y los va recordando
durante su viaje de ida a Chicago.
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