Otro asesino
El
perro del señor Nelson no está en la enfermería,
así que Candy y Arturo salen a buscarlo, el perro les indica que
le sigan, y encuentran a Kelly tumbada en el suelo, porque la noche anterior
se había caido cuando se dirigía a la construcción.
La llevan a la clínica y todos quieren ocuparse del "doctor"
pero Candy se ve obligada a contar la verdad, y confiesa que el doctor
es una dama y Arturo es su hermano, todos lo entienden y no rechistan.
Así
que dejan a Candy que se ocupe de Kelly. Cuando ella recupera el conocimiento
alerta a Candy y a Arturo que los sheriffs se dirigen hacia allí,
piensan en cómo podrían escapar y a los obreros se les ocurre
que pueden intentar hacer un agujero en el túnel rápidamente
para que ellos pudieran escapar más fácilmente.
Todos los ayudan e incluso algunos van a retrasar la llegada del tren
de los sheriffs dejando caer piedras en la vía del tren. Candy
también quiere ayudar, pero el pico es demasiado pesado para ella.
Intentan abrir el agujero con dinamita, pero se topan con una roca muy
ancha, finalmente lo intentan con una taladradora, y por fin consiguen
un agujero lo suficientemente grande como para que pueda pasar una persona,
y por ahí consiguen escapar Kelly y Arturo. Candy se queda, para
no levantar sospechas.
 Cuando
al fin llegan los sheriffs, buscan al asesino y no lo encuentran, también
buscan una vía de escape pero los obreros les dicen que el túnel
tardará en abrirse un par de meses, aunque a alguno casi se le
ve el plumero, los policías les creen. Después se van a
hablar con el capataz sobre Candy y sobre los que estaban buscando, y
descubren que Margó, la cocinera, también estaba buscada
por asesinato, porque mató a su marido. Ella lo había hecho
porque pegaba a su hija cuando era sólo un bebé y no lo
podía soportar, pero los policías no tienen compasión
y se la llevan arrestada, dejando a su pequeña hija Beth allí
en la construcción.
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