La cruz en la colina de Pony
Candy
está triste en la ida del tren porque va a echar de menos a sus
amigos que se quedan en Chicago. En el tren la acompaña una señora
mayor con un loro parlanchín y maleducado. De repente el tren se
para, debido a un rebaño de vacas, cuyo dueño es Tom el
viejo amigo de Candy. Candy corre hacia él cuando lo ve, lo está
acompañando Mina para ayudarle con las vacas, pero no pueden pararse
mucho a hablar porque las vacas se deben mover. Tom le advierte que no
vaya a la construcción del ferrocarril, porque hay muchos criminales,
pero ella le responde que debe hacerlo porque se lo han mandado en el
hospital donde trabaja, ella le manda recuerdos a la hermana María
y la señoita Pony, y él le cuenta que la señorita
Pony ha estado muy enferma, y que hacía poco le había dado
un ataque de hipertensión, y ella decide ir a cuidarla.
 Candy
se dirige hacia el hogar de Pony en un caballo prestado, y cuando al fin
llega se encuentra con una cruz clavada en el suelo, en ella está
inscrita "La señorita Pony descansa aquí", cuando
ve eso Candy se echa a llorar, más tarde llega la hermana María
que le pregunta qué pasa al verla llorar tan deseperadamente, ella
le cuenta lo sucedido pero todo es una broma de un niño problemático,
que le pone un cruz a todo con el que se enfada. Candy en un ataque de
furia va a buscar al niño, y cuando le pide cuentas, la hermana
María y la señorita Pony le piden que lo deje y le explica
que su padre era un borracho y que aprendió a leer gracias a esas
cruces. Porque le dijeron que las cruces no se sabían para quien
eran y así aprendió. Por eso le permiten que haga eso. Cuando
terminan de hablar, Candy cae en la cuenta de lo que había venido
a hacer y le realiza un pequeño chequeo, pero la señorita
Pony le dice que no está enferma, era un engaño de Tom.
La
señorita Pony le enseña a Candy una cosa que había
estado haciendo para ella, hasta que las viniera a visitar. Es un álbum
de recortes de periódico dónde salía Terry, Candy
cuando lo ve siente ganas de llorar, y les dice que había cortado
con él. Entonces ve a Clint y va con él. Ahora entienden
por qué Tom les mintió, era porque intuyó que Candy
estaba triste y la mandó allí, con sus dos madres. A la
hora de cenar, el niño problemático, Bob, no está,
está haciendo una cruz a Candy con la inscripción "Aquí
yace la señorita pecas". Candy alaba su trabajo, y le pide
un favor, que haga un cartel para su clínica, Pony y la hermana
María intentan disuadir a Candy para que no vaya a la constucción
del ferrocarril, porque habían oído que es un lugar horrible,
pero Candy sigue queriendo porque es su obligación, ellas dos lloran,
porque están preocupadas por ella. Le dicen que se sienten como
las madres de todos los niños del hogar, en ese momento Candy siente
que la herida que tenía en el corazón desde que dejó
a Terry se iba calmando.
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