La plataforma de las lágrimas
Candy
ha subido al tren mientras repasa todo lo que ha pasado, recuerda cómo
lloraba Terry mientras la abrazaba para darle el último adiós.
El tren está lleno hasta los topes, un niño llora y un hombre
malhumorado protesta por ello, Candy le ofrece su asiento a la madre y
lo hace dormir con la caja de música que le regaló Stear.
Candy va hacia el final del vagón y piensa en Terry, está
un buen rato allí hasta que se desmaya.
En
la estación la recogen y se la llevan a la casa de los Andrew.
Cuando se despierta allí están Patty, Annie y Archie. Parecen
muy tristes, Candy piensa que deben haberse enterado de lo que ha pasado
con Terry, le cuentan que se resfrió y por la fiebre se desmayó
en el tren. Patty comienza a llorar desconsoladamente, y Candy, pensando
en que es por lo de Terry, la intenta consolar, pero ella le cuenta lo
que sucedió, Stear se ha alistado como voluntario para ir a la
guerra, se fue al día siguiente en que Candy partió para
New York. Entonces Candy recuerda lo raro que estaba Stear, y ahora lo
comprende, Candy lo acusa de que la caja que le regaló con le ha
traido ninguna alegría, Patty dice que sólo le dejó
una nota de despedida y no le dijo nada, piensa que ha sido muy cruel.
En la nota le explica sus razones para ir a la guerra,todo el mundo le
dice que Stear la quería mucho, y que sólo se despidió
por poco tiempo, porque volverá pronto.
La
tía Elroy irrumpe en la habitación, y echa la culpa de todas
sus desgracias a Candy, y le ordena que jamás use el nombre de
los Andrew. Candy decide irse a su apartamento, y sus amigos la acompañan
hasta allí porque todavía está débil por la
fiebre, al llegar a su casa Albert le da la bienvenida a Candy y sus amigos
la dejan a su cuidado. Candy
no aguanta mucho sin decirle a su amigo lo que ha pasado, y Albert la
consuela, le da las palabras de cariño que quiere escuchar y le
dice que él hubira hecho lo mismo en su lugar, Candy dice que Susanna
realmente lo amaba, porque anteponía la felicidad de Terry a su
vida misma, y que no era nada egoísta. Candy cae rendida al fin,
y cuando se despierta, ahí está Albert velando por ella,
Candy ya está mejor así que Albert se va de compras para
hacerle una rica cena a Candy.
Candy se queda profundamente dormida de nuevo con Puppé. Después
de salir de la tienda, Albert cruza la calle, pero un coche que va más
rápido de lo normal y que él no ha visto lo atropella. Tumbado
en el suelo, escucha un murmullo de gente, y tiene una nube en la cabeza.
Mientras Candy que está profundamente dormida no se ha podido enterar
de lo que le ha pasado a Albert.
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